jueves, 3 de noviembre de 2016

Cuatro cuentos que devoré

Nuevo artículo para Radio Nacional de Colombia.

@Lauquiceno

Mucho se ha escrito sobre la contundencia del cuento, ese relato que en cuestión de segundos debe convencernos sobre la existencia de personajes y universos, que al leer la última frase nos dejé pensando por días, incluso años. Mientras para Julio Cortázar “La novela gana siempre por puntos, mientras que el cuento debe ganar por knock-out”, para Andrés Neuman, “en las primeras líneas un cuento se juega la vida; en las últimas líneas, la resurrección”. Siempre vuelvo a algunos cuentos de Hebe Uhart, Alice Munro, Andrés Neuman y Roberto Bolaño, para degustar cada frase y entender porque estos relatos se quedaron fijados en mi memoria.

viernes, 21 de octubre de 2016

La crítica a los medios en la obra de Andrés Orjuela


En el 2014 una calavera gigante llamó la atención en ArtBo, miles y miles de ejemplares del semanario sensacionalista Alarma! de México fueron reducidos a confeti, el autor, Andrés Felipe Orjuela, un artista colombiano que reflexiona en cada una de sus obras sobre el impacto de la violencia transmitida en los medios.

“Cuando llegué a México hace ocho años me impactó mucho la difusión mediática de la violencia, los periódicos son muy amarillistas y los muertos salen por doquier, como un acto de rechazo a ese tipo de publicaciones gira mi obra, en el caso de ‘Calaca’ era destruir un año completo de revistas Alarma y convertirlas en una calavera de confeti. La obra tiene la característica festiva con el papel, pero realmente está construido con imágenes de muerte. El reto era construir a partir de pequeños fragmentos algo figurativo, en este caso una calavera” cuenta Andrés en uno de los pisos del Espacio el Dorado en Bogotá que alberga su obra.

martes, 4 de octubre de 2016

“Totó la Momposina es la abuela de la música”: Natalia Lafourcade

Foto: Juan José Higuera
Por @Lauquiceno

Setenta minutos antes de salir al Orquideorama en el cierre del Festival Gabriel García Márquez en Medellín, Natalia Lafourcade está en un cuarto sola caminando de un lado a otro preparando su voz, tiene un traje azul con estampados vinotinto, unos botines negros con correas y los labios en rojo. Recibe con una gran sonrisa a dos intrusos que quieren saber un poco más de sus canciones y una trayectoria que incluye algunos de los discos iberoamericanos más admirados en los últimos años no sólo por el público, sino por la crítica: ‘Las cuatro estaciones del amor’, ‘Hu Hu Hu´, ‘Mujer divina’ y ‘Hasta la raíz’, un disco en el que se desnuda y vuelve a sus orígenes, a su casa de infancia en Coatepec en México y a los sones huastecos.



Foto: Juan José Higuera

Foto: Juan José Higuera
Foto: Juan José Higuera

miércoles, 7 de septiembre de 2016

“Los rostros son el misterio del mundo”: Ruven Afanador

Foto: Sandro Sánchez-RTVC



Bogotá, jueves 1 de septiembre de 2016. Lugar: Escuela taller de Bogotá. Estación de la Sabana, hora: 10 am, cielo: gris, bogotano. Imágenes: Treinta fotógrafos colombianos se adueñan del lugar, rostros diversos, atuendos coloridos y accesorios gigantes combinan con la estética añeja del lugar y la transforman. El espectador número uno de cada sesión: Ruven Afanador, responsable de algunos de los retratos memorables de Vanessa Paradis, Barack Obama y Gabriel García Márquez. Ruven se detiene, observa cada escena y es receptivo a las preguntas de los fotógrafos. Por un instante, simultáneamente y con cada toma, la belleza de la fotografía de moda plantea escenarios donde la música, el arte, el cine y el universo íntimo de cada fotógrafo llenan de vida a la ciudad.
 
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jueves, 4 de agosto de 2016

"Un escritor debe ser compasivo para tener empatía con el personaje y agresivo para ver más allá de las apariencias del mismo": Hebe Uhart.

Ilustración: Vicente Numpaque. Artista conceptual


La escuché por primera vez en la Feria del Libro de Bogotá en el 2015, su discurso carece de palabras rebuscadas o eufemismos, su lenguaje es directo y sencillo como sus cuentos.

Conmueven por la belleza de sus imágenes alimentadas siempre de la vida común, como el cuento “Guiando la hiedra”, una conversación y reflexión de la protagonista con sus plantas:

“Aquí estoy acomodando las plantas, para que no se estorben unas a otras. Me produce placer observar cómo crecen tan poco, son sensatas y se acomodan a los recipientes, si estos son chicos se achican, si tienen espacio, crecen más. Son diferentes de las personas, algunas personas con una base mezquina adquieren frondosidades que impiden percibir su tamaño real, otras de gran capacidad y corazón, quedan aplastadas por el peso de la vida”: Relatos Reunidos. Editorial Alfaguara. Primera impresión en Colombia. Marzo de 2015.

O esta reflexión sobre algunas etapas de la vida:

“Me empezaron a interesar las edades de la vida. Miraba atentamente una propaganda de jabón que aparecía en varias revistas. Decía: “Diecinueve años, la frescura de la juventud”. Aparecía una chica como de esa edad, con el pelo largo, sonriendo. Me producía gran alegría que todavía me faltaban nueve años para llegar a los diecinueve, cuando todavía se es una persona muy joven; después: “Veintinueve años, el fuego de la pasión”, Sí, tenía el pelo un poco más corto, se trataba de una mujer joven, pero experimentada; además estaba en el centro de los retratos, como si toda la pasión se concentrara en esa edad. Y, por último; “Treinta y nueve años, la pasión serena”. La mujer llevaba el pelo recogido. Era todavía joven, pero no tanto. ¿Cómo será la pasión serena? Miraba ese retrato y esa mujer viraba al modelo de señora de la Tía Elisa, la que sufría en silencio. Esa propaganda estaba en todas las revistas y yo arrancaba cada vez nuevos significados, como si esas fotos me estuvieran dirigidas” Fragmento del Cuento Señorita. Relatos reunidos. Editorial Alfaguara.

Cada vez que leo un cuento de Uhart me quedó pensando en su significado, en el personaje o la situación de la vida real que pudo inspirar esa historia, en la belleza de lo cotidiano.

Uhart dedica ahora su tiempo a las crónicas y en el mes de noviembre publicará 'De aquí para allá', un libro sobre comunidades indígenas de América Latina.


Ilustración: Vicente Numpaque. 

La escuché en la Feria del Libro de Bogotá en el 2015, de todo su discurso hubo una frase que me hizo reír y reflexionar: “Un escritor es un chismoso refinado”. ¿Por qué?

Porque un vecino chismoso es alguien interesado en la vida de los demás, a qué hora sale, cómo va vestido, si va apurado, si pelea con el del 13 o con el portero, va construyendo un personaje a partir de sus deducciones, es una especie de espía o de detective.

En el caso del literato está auxiliado por los soportes culturales, se ha contagiado el lenguaje de libros que ha leído. Muchos de mis personajes tienen que ver con chismes que me contó mi mamá sobre la vida de los vecinos y conocidos. Y de los abuelos.

¿Cuál fue ese momento determinante en su vida que la llevó a escribir?

Yo escribía de chica, desde los ocho o nueve años, pero era cuando estaba aburrida y no había nadie para jugar. Si había chicos para jugar, jamás me quedaba escribiendo

Una alumna en alguno de sus talleres literarios le hizo está pregunta: ¿un escritor debe ser compasivo o agresivo?, ¿qué le respondió?

No sé en qué sentido lo dijo ella, en qué contexto está, pero puede ser que sea agresivo y compasivo a la vez, compasivo para tener empatía con el personaje y agresivo para ver más allá de las apariencias del mismo. Después están las modalidades personales, no existe el escritor en general, cada uno viene con su personalidad propia.

Un mal de amores la llevó a Rosario-Argentina y allá publicó su primer libro: Dios, San Pedro y las almas ¿Los despechos sirven para encerrarse a escribir?

Para escribir sirve cualquier cosa que movilice, no solo un despecho, en mi caso no era despecho, vendría a ser como un mal de amores y tampoco es que uno se encierre para siempre, un escritor se encierra un poco pero no hay que exagerar, como decía el peruano Bryce Echenique, cuando le preguntan a qué hora escriben dicen: " Yo de 9 a 12, " y otro, " Yo de siete a diez” Y él dice " Yo a esa hora los veía siempre en el café de enfrente"

¿Cuál es la mayor diferencia entre las publicaciones, editoriales de la década del sesenta y a los setenta en Argentina a hoy?

La mayor diferencia es que se nota ahora la presencia de la computadora, la mayoría escribe ahora de modo más condensado, hace referencias a aparatos tecnológicos. Aunque los aparatos son solo un medio, lo importante es que el escritor joven tenga algo propio para contar.

 Juan Gossaín, ¿qué le gusta de su obra?, ¿por qué?

De Juan Gossaín conozco un cuento que está en una antología de colombianos que compré en Bogotá. Acá no ha llegado. Yo también leí en talleres "María Mulata aprende a cantar" creo que ese es el título, y me parece un escritor muy simpático y encantador. También vi lo que salió por internet de él. Tiene un humor caribeño muy agradable.

Hábleme del cuento ‘Guiando la hiedra’, ¿pensando en quién lo escribió?
El cuento "Guiando la hiedra" lo escribí después de circunstancias dolorosas, tristes. No me voy a extender en contarlas, pero se ve que el dolor rinde.

¿En qué se diferencia la docencia de la literatura?

La docencia se diferencia de la literatura en que, si das una clase bien, ya están todos cerca del escritorio preguntando cosas, se produce un revuelo, si más o menos, todo va sin pena ni gloria y si la das mal, charlan. El efecto es inmediato y visible. En la literatura el efecto es muy mediato y distante, no se sabe el efecto de lo escrito y además el libro tiene varias mediaciones hasta que llega al lector, editorial, imprenta, librería, etc.

¿Ha vuelto a escribir cuentos o sigue con crónicas de viajes?

Sigo con crónicas, en noviembre va a salir en Buenos Aires un libro de crónicas sobre las comunidades indígenas en mi país y algo de América Latina. De Colombia trabajé un excelente material escrito sobre los guajiros que me proporcionó el gran antropólogo que tienen ustedes, Weldeir Guerra. Mi libro se va a llamar "De aquí para allá”. Y siguiendo con las crónicas, estoy investigando sobre algo que me gusta mucho, animales, sobre todo monos y aves que son de lo más inteligentes. También visitaré algo del campo, porque la gente de campo sabe mucho sobre costumbres de bichos.

lunes, 25 de julio de 2016

EL INSTAGRAM DE ÓSCAR PERFER

Don Lupercio Cárdenas, vigía del Páramo de Sumapaz en Colombia
Foto: Óscar Perfer

Lupercio Cárdenas, vigía del páramo de Sumapaz es uno de los retratos impactantes del fotógrafo colombiano Óscar Perfer, incluido en el libro ‘Soñando el territorio’ de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR). El fotógrafo fue el encargado de descubrir lugares recónditos del departamento y transmitir la identidad del campesino cundiboyacense, desde Don Lupercio, cuidador del Sumapaz, hasta sus retratos en Instagram de Don Rafael Cassiani del Sexteto Tabalá de San Basilio de Palenque o de Cindy García del Chocó que logran conmover.
Lea aquí el resto de la historia. en la página de Radio Nacional de Colombia.

martes, 5 de julio de 2016

"UNA PELÍCULA ES NO SÓLO UN RIESGO ECONÓMICO, SINO TAMBIÉN ARTÍSTICO": VÍCTOR GAVIRIA


Imagen de la película Rodrigo D. No futuro
Por @Lauquiceno

La vendedora de rosas, Rodrigo D no futuro. ¿Se siguen contando ese tipo de historias?

La nueva generación del cine colombiano si continúa ese camino, el camino de contar las historias, una película como 'La Tierra y la sombra' es una película estilizada y con una tendencia minimalista, 'La sirga' también, pero todas van de frente con las realidades sociales y experiencias vitales, a través de un minimalismo que ha obligado a la misma producción a no hacer unos relatos tan complejos.

Ciro Guerra es una persona que aborda también universos, el vallenato, la historia del juglar y aborda toda la cultura del Amazonas, Es una misma actitud ante el cine y la realidad, sólo que hoy se cuentan con lenguajes más minimalistas.

Lea la entrevista completa en este enlace en la página de Radio Nacional de Colombia.